Nuevas Realidades Poblacionales
Es fundamental que, como profesionales, tomemos la responsabilidad por la gestión de nuestras vidas personales y profesionales.
Hace un par de días se publicaron las estadísticas más recientes de fecundidad en Chile, mostrando que está entre los 15 países con menor natalidad en el mundo (solo 1,16 hijos por cada mujer), muy por debajo del nivel requerido para reemplazar a las generaciones anteriores.
Perú tiene una tasa un poco mayor, pero no demasiado, cumpliendo apenas con la tasa de reemplazo generacional de 2,1 hijos por cada mujer y otros países de América Latina tienen perfiles similares.
Aunque este fenómeno no es nuevo, ni exclusivo de América Latina, sí ha ocurrido en un espacio de tiempo relativamente corto, de alrededor de 60 años, lo que puede parecer mucho para la vida de una persona, pero a nivel social representa apenas un par de generaciones.
En este período, al mismo tiempo (y afortunadamente), ha ido aumentando mucho la esperanza de vida, llegando a casi 80 años, en promedio, en algunos países.
Como consecuencia de estos cambios, las distribuciones poblacionales por rango de edad han cambiado dramáticamente.
En la mayoría de los países, hace 60 años, esa distribución se veía como un triángulo, con muchas personas jóvenes en la base y, luego, cada vez menos personas por grupo etario.
Actualmente, la realidad es muy distinta. Incluso, en algunos países, esos triángulos han llegado a invertirse, con mucha más gente de edad mayor que personas jóvenes.
Aunque podría parecer algo no tan importante, las consecuencias de estos cambios son enormes, no solo a nivel demográfico, sino también económico e, incluso, geopolítico y son una de las fuentes de los conflictos que estamos viendo alrededor del mundo.
Obviamente, hay algunas consecuencias económicas obvias, como menor demanda por productos y servicios orientados a los niños y mayor demanda por aquellos especializados en personas mayores.
Pero estos cambios no afectan solo la demanda de productos y servicios.
Los impactos también se sienten en el mercado laboral, lo cual requiere que tanto las organizaciones como los individuos se vayan adaptando a las nuevas realidades.
Por eso, es paradójico que, al mismo tiempo que los efectos de estos cambios se están haciendo profundamente evidentes, muchas recomendaciones para la gestión exitosa de las carreras laborales que todavía se promueven están totalmente obsoletas.
Simplemente porque fueron diseñadas para el mundo industrial, que dejó de existir hace un buen rato
La receta tradicional de encontrar trabajo en una compañía estable que nos emplee durante toda nuestra vida laboral, para luego jubilarnos y vivir la buena vida, simplemente no tiene ninguna posibilidad de funcionar hoy.
En pocas palabras, la matemática no funciona.
Esto es especialmente verdadero para los profesionales o, como los llamaba Peter Drucker, "los trabajadores del conocimiento".
Estas personas suelen ingresar más tarde al mercado laboral, debido a su mayor cantidad de años de estudio y, en general, pueden seguir contribuyendo bastante más allá de las edades oficiales de jubilación.
Pero los sistemas sociales (pensiones, salud, etc.) todavía están diseñados para las antiguas realidades.
Por ejemplo, la edad de jubilación de 65 años no solo estaba relacionada con el desgaste físico que implicaban los trabajos operacionales sino, especialmente, con la necesidad de que las personas mayores dejaran sus puestos de trabajo, para dar espacio a los más jóvenes, que eran mucho más numerosos.
Ese mundo, simplemente, ya no existe.
Por eso, es fundamental que, como profesionales, tomemos la responsabilidad por la gestión de nuestras vidas personales y profesionales, diseñando soluciones que se ajusten a nuestros intereses y necesidades, así como a la realidad del mercado laboral.
Por eso, me gustaría invitarte a participar del seminario virtual que facilitaré el día 10 de abril, donde hablaré en más detalle sobre estos cambios y las 8 capacidades clave que los profesionales tenemos que desarrollar para construir carreras de excelencia.
Te invito a inscribirte presionando aquí y que compartas esta información con todas las personas que conozcas y que pienses que se pueden beneficiar de esta información.
Saludos,
Rodrigo
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